Los logros que ha tenido México en los últimos años son completamente insuficientes comparados con la India, China, Irlanda y países de la ex Unión Soviética quienes están creciendo entre un 7 y 10% anualmente en su economía. En América Latina Argentina, Perú y Chile, entre otros están creciendo también al 7%; Chile ha logrado reducir la pobreza del 50 al 13%. América Latina está creciendo en su conjunto al 4.2% mientras México está por debajo con sólo 3.8%. La respuesta es muy sencilla. Si no formamos riqueza difícilmente vamos a poder estar mejor. Pero no basta formar riqueza, hay que distribuirla adecuadamente.
En Latinoamérica es el continente más injusto de todo el mundo en la distribución de la riqueza y México es su digno representante. En México muchos no tienen casi nada y pocos tienen mucha de la riqueza del país. La distribución de la riqueza en México es de las peores del mundo: falta de crecimiento económico, problema en la distribución de la riqueza, pobreza que llega al 40% de la población y un 20% que vive en la miseria. ¡Eso es lo que tenemos que cambiar!
En educación se acaban de dar los resultados de una prueba hecha por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico del cual México forma parte y ocupamos el último lugar. ¿Por qué? Por que nuestro sistema educativo está orientado al aprendizaje, a la transmisión sólo del conocimiento; lo único cierto es que la calidad educativa de México es terriblemente ineficiente; a pesar de que el tesoro más grande que tenemos son nuestros hijos, nuestras personas, cada uno de nosotros esta pobremente educada. Los países que están creciendo han apostado al desarrollo de la persona a través de la tecnología y la informática y nosotros no le apostamos a nuestro talento. Esta situación educativa ya la sabíamos desde hace mucho; pero no hemos hecho lo necesario para superarla.
Pasemos a la justicia. Qué pena da cuando la Suprema Corte habló del caso de Lidia Cacho, creo que todos somos perdedores y el máximo perdedor es la institución de la Suprema Corte. De cada 100 casos de denuncias que se presentan sólo 3 ó 4 llegan a su última consecuencia. La justicia en México la vemos rodeada de un océano de impunidad; impunidad que obliga al ciudadano estar detrás de las rejas porque los sinvergüenzas están en las calles y tenemos que protegernos.
Ese es nuestro México actual, veámoslo con realismo. Por otro lado anualmente se van 300 mil personas a los Estados Unidos porque no tenemos oportunidades para ellos. Los universitarios que salen con título se preguntan ¿a dónde trabajo, qué oportunidades tengo? a veces tienen que comprar un taxi para ganarse la vida. Veinte mil millones de dólares es lo que llega de remesas de estados Unidos hacia México, qué bueno, pero ¿porqué el fracaso de que hemos tenido que expulsar a nuestras gentes jugándose la vida para encontrar un trabajo digno?
Tenemos que estar concientes de nuestro México actual, pero lo importantes es ¿qué vamos a hacer? Peguntarnos ¿por qué estamos como estamos? ¿quiénes han provocado todo esto? Encontramos dos grandes culpables: primero, nuestros políticos no han estado a la altura de las circunstancias, sentimos que los partidos políticos no se han fijado suficientemente en la sociedad y sólo han luchado por el poder sin preocuparse por la sociedad, que es su obligación. Gandhi decía que “política sin principios” es uno de los grandes crímenes de la humanidad ya que la política está hecha precisamente para servir a la ciudadanía.
En una reunión con diputados se les decía, “veamos al país como una empresa donde los ciudadanos somos los accionistas de este país llamado México, los accionistas somos los dueños; según la constitución el poder reside en el pueblo y se define a la democracia como el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo; nosotros los ciudadanos somos los accionistas y dueños de este país. Los ciudadanos tenemos no solamente el derecho sino la obligación de pedir cuentas claras a nuestros mandatarios y consejo de administración –que son diputados y senadores-. Las cuentas que han rendido los gobernantes de muchos años son francamente ineficientes”.
Los ciudadanos tenemos que creernos que somos los dueños de este país. Porque el segundo gran culpable de la situación del país somos nosotros, en donde simplemente vemos pasar los problemas, nos quejamos, comentamos en cafés pero no participamos. Recuerdo una frase de Gandhi, que me pareció tremendamente aplicable a nuestro país “los malos son muy pocos y muy poderosos, la maldad es terrible, los buenos somos muchísimos más que los malos, pero lo peor de esa maldad, más que la maldad misma, es el silencio de la sociedad, el silencio de los buenos”. Cada pueblo tiene el gobierno que se merece, si nosotros como sociedad no cambiamos de actitud, seguiremos con un gobierno en donde lo que se quiere es apoderarse del poder, pero no la atención a la sociedad.
Con en este diagnóstico nos dijimos: “vamos a hacer que esta sociedad intente cambiar su actitud” e invitamos a gente de muchas organizaciones representativas de todos los sectores de la sociedad. Y llegamos a una conclusión, necesitamos visualizar nuestro país a quince años, promover su desarrollo y distribuir mucho mejor la riqueza, un pueblo donde la justicia sea para todo y para todos, un pueblo mucho mejor educado y un país donde preservemos nuestras libertades que tanto trabajo nos a costado conquistar. Nuestros principios básicos son muy sencillos: Vamos a unirnos en lo esencial y respetar nuestras diferencias.
Al unirnos en lo esencial, México, nos preguntamos ¿Cuál es el perfil que queremos del señor presidente? hicimos una encuesta y formamos el perfil y en cada foro decíamos ¡se busca presidente! ¡ésto es lo que nosotros queremos! Más allá de intereses de partido ya que cada quien vota por quien quiera; lo que nos interesa que es que los mejores hombres y mujeres lleguen al poder. En un trabajo cívico es fundamental no partidizar.
Cuando estaban las campañas impulsamos un ejercicio muy interesante, a los candidatos a la presidencia les hicimos “La pregunta de la semana”, sus respuestas las publicábamos; y decíamos, “esto es lo que opinan los candidatos, cada quién decida cual su voto”; fue un ejercicio ciudadano muy interesante aunque nunca logramos que López Obrador contestara a pesar que cada semana Jesús Ortega nos decía “ahora si ya vamos a contestar”.
Para nosotros el desarrollo del país se hace de abajo hacia arriba. En los municipios es donde se establecen las fábricas, negocios, escuelas, es donde vive el ciudadano. Para solucionar los problemas locales hagan un sondeo de cuales son las necesidades, qué dice la ciudadanía y con esto hagan el perfil de cual serían los rasgos del gobernante. Qué es lo que ustedes creen que deban tener, obviamente debe ser gente honesta que conozca y ame su comunidad. Y sobre esa base se pueda dialogar con los partidos para decir, señores estos son los problemas que vemos y éste es el perfil que queremos del presidente municipal. Si en los negocios e instituciones se selecciona al personal a partir de un perfil, porqué no lo podemos hacer para puestos tan importantes como el presidente municipal, gobernador o presidencia de la república.
Pero éste país lo vamos a cambia nosotros los ciudadanos, no lo van a cambia los políticos que están enredados en sus problemas de poder, el ejemplo es lo que ha sucedido en el IFE, el país está en manos de la partidocracia ¿y la sociedad? Como sociedad demandamos dignificar la política en lo nacional y municipal, sólo así impulsaremos un mejor país. Ante la realidad nacional algo estamos haciendo mal y esto debe de cambiar. Mi mensaje es unirnos como sociedad ya que es ella la que va a sacar adelante este país, una nueva sociedad, una sociedad participativa que sume esfuerzos. Nuestros hijos y nosotros también lo merecemos, me parece que el 2008 sea el inicio para consolidar los cambios que este país necesita, y eso se dará con la participación de todos.
OPINIONES
JOSE ANTONIO ARRIAGA. “Nos ha movido a todos las fibras, se notó en el aplauso que le brindamos, es por un México mejor, pero si seguimos con esa apatía seguiremos siendo millones y millones de jodidos todo el tiempo… veo un país con un potencial bastante grande pero es una vergüenza que en otros países hagan más con menos de lo que tenemos aquí. Ellos no tienen tres cabezas ni cuatro pies, tienen lo mismo que tenemos nosotros; cuando nosotros cambiemos esa actitud dándonos golpes de pecho, vamos a cambiar”.
MARIANA GUZMAN. “Creo que personas como usted son las que necesitamos para que nos abran los ojos, para que nos demos cuenta que hay alguien que nos está pisoteando… créanme que a partid de hoy mi coraje, mi lucha va a ser hacia arriba como usted lo ha dicho”.
ARTURO HERNANDEZ ROSALES. “En Neza tenemos 150 mil familias de indocumentados, 150 mil profesionistas que muchos de ellos no tienen un empleo, tenemos 50 mil dueños de negocios desatendidos por la autoridad municipal, tenemos 50 mil madres solteras que son víctimas en su casa y víctimas del olvido de la institución del gobierno, tenemos 400 mil automovilistas que diariamente son extorsionados impunemente por las autoridades… que Sociedad en Movimiento sea la expresión de la sociedad y no un solo membrete”.
SERGIO BARRAGAN. “Este movimiento me parece muy interesante sobre todo por esa apolitización que mencionan para trabajar en pro de la sociedad, dejando de lado la corrupción y todo lo negativo que nos ha impedido ser más participativos. Quiero proponer que se tenga una logística bien definida, que no quede sólo en una propuesta… que pueda ser el inicio de algo que verdaderamente trascienda”.
ELISA SOLIS. “Sentimos el compromiso como ciudadanos de buscar ese cambio, soy miembro del PRD, soy miembro de ese partido porque mi convicción es buscar el beneficio de mi comunidad… Hemos buscado infinidad de veces encuentros con el gobierno municipal, estatal o federal y siempre hemos encontrado las puertas cerradas, se da esto porque los ciudadanos no tenemos una unidad que nos permita ir a tocar la puerta y recordarle a los servidores públicos que tienen un compromiso con la sociedad”.
CARMEN MORALES. “Yo soy una rebelde y pensé que era la única, pero veo que somos muchos…cómo unir esos esfuerzos que hacemos aisladamente… veo como hay tanta injusticia aquí y en todas partes, veo que hay poca humanidad entre los seres humanos…a veces me siento impotente porque veo tanta apatía y mucho silencio. Gracias a usted por venirme a sacudir otra vez”.
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