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EL
UNIVERSAL |
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Vecinos
trabajando | |
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18 de diciembre
de 2005 | ||
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El pasado 13 de
diciembre, un sector importante de la sociedad civil, integrado en
Sociedad en Movimiento, manifestó su exigencia a los actores políticos de
comportarse "correctamente", durante y después del proceso electoral de
2006. Si bien es
cierto que los medios de comunicación y la prensa escrita comentaron la
nota, me parece que no se reflejó en su justa dimensión, ya que esta
"exigencia de civilidad" tiene repercusiones directas para todos los
mexicanos, y por otro lado, fue firmada por casi mil organizaciones entre
las que encontramos: vecinos, jóvenes, sindicatos, campesinos, indígenas,
padres de familia, universidades, empresarios, iglesias diversas y
organizaciones sociales. En el evento,
estuvieron presentes como "testigos de honor", el doctor Luis Carlos
Ugalde, consejero presidente del IFE; Carlos Abascal, secretario de
Gobernación, y En días pasados,
los gobernadores de los estados, a través de la Conago expresaron también
su preocupación en el tema, exigiendo civilidad en la contienda electoral.
Queda claro
pues, que si algo tenemos en común muchos mexicanos es la desconfianza
hacia los actores políticos. Hemos visto con tristeza que más que
servirnos, quieren servirse de nosotros. Hoy, la sociedad
ya abandonó su pasividad, nos hemos cansado de sólo ser "utilizados" como
"votos" para luego ser olvidados en la toma de decisiones importantes, por
eso, exigimos tanto a partidos como a los candidatos: estricto apego a la
legalidad, respeto al árbitro, transparencia y rendición de cuentas,
celebración de campañas propositivas, neutralidad de los ejecutivos
federal y estatal, así como reconocimiento y aceptación de los resultados.
Hay que
reconocer que es una verdadera vergüenza que tengamos que exigirles a los
actores políticos un compromiso serio con cosas como el apego a la
legalidad, el respeto al árbitro y la transparencia y rendición de
cuentas, es decir, les pedimos que ¡no
actúen como delincuentes!, lamentablemente a eso hemos llegado.
Pero ellos no
son extraterrestres, ni siquiera extranjeros, ellos han salido de la misma
sociedad que hoy les exige estar a la altura del momento histórico que
vive el país. Eso quiere decir que nosotros, la sociedad, en alguna medida
también somos responsables por el tipo de políticos que tenemos.
Si es cierto que
"cada país tiene el gobierno que se merece", me parece que meremos más,
por lo que es importante que nosotros también hagamos nuestra parte. Para
tener autoridad moral para exigir civilidad, debemos dar ejemplo:
- Si una campaña
no es propositiva, rechacémosla y castiguemos a ese candidato y a ese
partido en las urnas. - Si una campaña
se basa en la difamación y la descalificación de personas e instituciones,
rechacémosla y castiguemos a ese candidato y a ese partido en las urnas.
- Si una campaña
se basa en el uso desmedido e insultante de recursos, rechacémosla y
castiguemos a ese candidato y a ese partido en las urnas.
- Y finalmente,
cuando se conozcan los resultados oficiales de las elecciones respetémoslos, nos gusten o no. Así
es la democracia. No hagamos eco
de aquellos que quieran ocultar su derrota al grito de ¡fraude! No nos
dejemos arrastrar a una aventura en la que, al final, todos seremos
perdedores. Estamos
convencidos de que México merece mejores gobernantes y que un primer paso
en esa dirección, tal vez pequeño, pero no por ello menos significativo e
importante, es que se comprometan con la civilidad democrática
También estamos
convencidos de que no hay democracia sin demócratas, de que la ciudadanía
tiene que hacer su parte, y hoy aprovechamos para recordarle a los
políticos que ya lo estamos haciendo, que estamos atentos y vigilantes,
¡que la sociedad está en movimiento! | ||