El jueves 17 de julio, Alberto Nuñez Esteva, presidente de Sociedad en Movimiento, presentó la siguiente ponencia en los foros que organiza el Senado de la República sobre la Reforma Energética
TRANSPARENCIA, RENDICION DE CUENTAS Y COMBATE A LA CORRUPCION EN PETROLEOS MEXICANOS
17 de julio, 2008
Gracias, señores senadores, por concederme el privilegio de participar en estas mesas de debate en representación de Sociedad en Movimiento, organización que me honro en presidir y la cual, contribuyendo a la generación de ideas sobre la Reforma Energética, impulsó una consulta abierta a toda la ciudadanía a través de la página www.debatepemex.org.mx. Los resultados de este ejercicio –cuyo resumen ejecutivo acompaño como anexo a esta ponencia y pongo a disposición del Congreso- están disponibles para cualquier interesado y me han servido de base para sustentar la mayor parte de los comentarios que aquí aparecen. Es un sentir generalizado, por cierto, la necesidad imperiosa de impulsar una Reforma Energética, pues sólo un 5% fue de la opinión que sería mejor continuar como estamos.
La transparencia y la rendición de cuentas constituyen no un fin en sí mismo, sino un medio para atacar la corrupción, mejorar la eficiencia, e informar debidamente y rendir cuentas tanto a la sociedad mexicana como a otros interesados sobre los asuntos de su competencia. La transparencia y la rendición de cuentas tendrían poco sentido si a) no se ejercen las acciones legales procedentes en contra de los corruptos, en vez de alentar la espantosa impunidad que existe en nuestro país y que llega hasta el 97% según estudios hechos por el ICESI, (1) b) si no se establecen canales de comunicación con los receptores de la información tanto internos como externos, incluyendo en ellos, naturalmente, a la sociedad y c) si no se toman medidas para eficientar oportuna y permanentemente las prácticas de la empresa, hasta que éstas alcancen calidad mundial.
Debemos reconocer que hemos logrado un avance significativo últimamente, aunque aún insuficiente en muchas materias, en lo que toca a transparencia, particularmente por el nacimiento del IFAI y la reforma al artículo 6• constitucional que establece el acceso a la información pública como un derecho fundamental de los mexicanos, reforma que esperamos pronto llegue hasta sus últimas consecuencias en todos los estados y municipios de la república mexicana, pues aún enfrentamos en estos espacios una gran opacidad.
Gracias a esta disposición y a la apertura que ha tenido el gobierno mexicano, ahora conocemos información sobre nuestros recursos petroleros que hemos puesto a la disposición de la ciudadanía a través de la página web de Sociedad en Movimiento y de la cual destacamos la siguiente que es particularmente relevante para el tema que nos ocupa:
Las cuentas que nos rinden a la sociedad a través del diagnóstico oficial, de sus estados financieros y de otra información pública de Pemex, son verdaderamente lamentables, por decir lo menos.
Nos presentan una empresa cercana a la quiebra en el 2007 en donde el capital representa sólo el 4% del pasivo total, que asciende a $ 1280 miles de millones
Los impuestos, derechos y aprovechamientos en ese mismo año absorben toda la utilidad por $658,948 miles de millones y llevan a la empresa a una pérdida de $18307 miles de millones;(2)
Las reservas probadas sólo alcanzan para los siguientes 9 años de explotación;
Importamos el 41% de la gasolina que consumimos;
En el 2007, nuestras refinerías perdieron $42,589 millones antes de impuestos y la operación petroquímica $14,758 millones. Estas operaciones han registrado pérdidas importantes desde 1992.
y Pemex ha pasado del 6• lugar en el ranking mundial en el 2000 al 11• en el 2007.
Las cifras y datos duros seleccionados, me parecen contundentes. No se trata de un diagnóstico catastrofista, como ha sido calificado por algunas personas, sino de realidades inocultables que reflejan: 1) falta de visión y de estrategia para manejar nuestros recursos petroleros; 2) una sangría de Pemex que la ha debilitado en forma irresponsable, en vista a la necesidad del gobierno de allegarse los recursos que requiere el manejo del país, los cuales debieran provenir de una política fiscal adecuada a través de la cual, por una parte, se amplíe la base de contribuyente y, por la otra, estos recursos se inviertan en lo que hay que invertir, en vez de destinarlos a incrementar el gasto del gobierno como ha sucedido en los últimos años y 3) una ineficiencia operativa que está a la vista.
Mención aparte, pero fundamental, requiere la relación de Pemex con el sindicato y los pasivos derivados de su contrato colectivo, que ha sido motivo de particular preocupación en la página web puesta a disposición de la ciudadanía por parte de Sociedad en Movimiento.
El pasivo laboral al 31 de diciembre del 2007, derivado fundamentalmente de pensiones, asciende a $528,000 millones de pesos con un crecimiento anual del 14% y que equivale al 5.4% del PIB de nuestro país. Esta pasivo no está fondeado. Pregunto ¿Cómo lo vamos a pagar? ¿Con fondos de una empresa descapitalizada o, como sucede con frecuencia, a través de los recursos de los ciudadanos?
Al terminar el 2007 se tenían 67016 jubilados, 113,083 trabajadores sindicalizados y 28063 empleados de confianza, lo que quiere decir que los jubilados representan el 47% de la fuerza laboral total, o dicho en otros términos, hay un jubilado por cada 2.1 trabajadores en activo.
El contrato colectivo de trabajo muestra concesiones al sindicato fuera de toda proporción, derivadas de un desequilibrio histórico en las negociaciones entre patrón y trabajadores. Mientras que en una empresa privada este desequilibrio puede ocasionar la quiebra de la fuente de trabajo, en un organismo público descentralizado, como es Pemex, el costo exagerado de las prestaciones lo absorbemos finalmente los contribuyentes.
Algunas transferencias efectuadas al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana durante el 2006 y que han sido recurrentes en el 2007 son el botón de muestra(3)
Gastos de viaje del Comité Ejecutivo General $ 20,474,000
Apoyo económico al Comité Ejecutivo General $ 69,090,000
Ayuda para gastos derivados de los festejos relacionados con el aniversario de la expropiación petrolera $13,125,000
Ayuda para gastos derivados de los festejos relacionados conel desfile del 1 de mayo $23,430,000
Gastos de contratación derivados de las revisiones anuales del contrato colectivo de trabajo $84,000.000
Préstamos $35,000,000
Todo lo anterior, en adición a las cuotas sindicales
que en ese mismo año ascendieron a $354,778,000
En la tesis presentada por Iván Horacio Francisco Solís que aparece en la página web de Sociedad en Movimiento, se muestra en su apéndice 2 que para el año 2003 los sueldos ascendieron a $18,746, millones pero una vez adicionados con las prestaciones y aportaciones de Pemex a sus trabajadores, esta cifra se elevó a la cantidad de $94,261 millones.
En la página debatepemex abierta por sociedad en movimiento y a la que hicimos referencia anteriormente, es notable que frente a la pregunta ¿qué esperas de la reforma energética? La respuesta más frecuente, que ocupa el 34% de las participaciones, es a favor de transparentar y combatir la corrupción.
Efectivamente, la sociedad percibe una gran corrupción tanto en el sindicato como en la operación de la empresa: venta de plazas, robo de hidrocarburos, litros de gasolina despachados que no llegan a un litro, signos externos de extrema riqueza de algunos líderes sindicales, transferencias de recursos a partidos políticos, por decir algunos. Por poner sólo dos ejemplos: ¿Sería muy difícil establecer mecanismos que obliguen a las gasolineras a despachar litros de a litro y poder demostrar que así lo hacen? ¿Sería muy difícil contar con mediciones volumétricas confiables y certificadas para garantizar que lo que se despacha a las terminales de almacenamiento y distribución es lo que llega? Resulta inexplicable para la sociedad que no se cuenten con controles tan simples e indispensables como éstos.
La transparencia y la rendición de cuentas no sólo debe alcanzar a nuestra paraestatal, en todas sus áreas: Relaciones internas, con clientes, proveedores, contratistas, y la sociedad en general, sino también, al destino de la renta petrolera y, muy importante, al sindicato. Si bien las cuotas de los trabajadores pudiera arguirse que es un asunto ajeno a la administración de Pemex, las transferencias hechas por la empresa al sindicato, son recursos de la sociedad sobre los que existe la obligación moral de rendir cuentas. Y la misma razón encontramos para que los trabajadores exijan que se transparente el uso y aplicación de sus cuotas multimillonarias.
Lo cierto es que el sindicato se ha apoderado en su beneficio y en perjuicio de la sociedad, de una porción excesiva de la renta petrolera al tener situaciones de privilegio frente al promedio de los ciudadanos.
Queremos dejar constancia que Sociedad en Movimiento tiene gran respeto por los trabajadores petroleros, algunos de los cuales han ofrendado su vida en el cumplimiento de su deber y defiende el movimiento sindical cuando éste lucha, con apertura y sensatez, por los legítimos intereses de los trabajadores, en equilibrio con las fuerzas de la empresa en donde laboran; pero no sólo en Pemex, sino en muchas otras paraestatales y organismos del Estado, hemos encontrado abusos inaceptables en perjuicio de la sociedad.
¿Qué cuentas nos rinden los consejos de administración, el actual y los anteriores, integrados por 6 representantes del gobierno y 5 representantes del sindicato sobre la marcha de nuestra empresa? De la lectura del diagnóstico y en base a lo señalado arriba, pareciera que estamos contemplando, si no se hace algo con sentido de urgencia, la muerte lenta de la gallina de los huevos de oro.
La iniciativa del Ejecutivo sobre la Reforma Energética, en lo que toca a la materia motivo de esta ponencia, busca implementar nuevos instrumentos de control con el fin de transparentar las actividades del organismo y someterlo a un proceso de revisión continua que optimice sus procesos y acciones para mejorar su resultado
Para este propósito, el Ejecutivo propone, entre otras cosas: Dar a Pemex la mayor autonomía posible; efectuar una reforma integral que le permita actuar con mayor eficacia, responsabilidad, control y transparencia; buscar que la empresa se acerque a la Mejores Prácticas de Gobierno Corporativo a nivel internacional a fin de que la conducción de sus actividades se oriente hacia resultados eficaces, sostenibles, medibles, revisables y verificables; incorporar 4 consejeros profesionales e independientes designados por el Ejecutivo Federal que tengan acceso a toda la información relevante de la paraestatal; establecer mecanismos de control que fortalezcan la transparencia y den legitimidad al proceso de toma de decisiones permitiendo una mejor rendición de cuentas; y, crear el Comité de Transparencia y Auditoría para apoyar las labores del Consejo en esta materia, entre otras cosas.
Sin pretender analizar en detalle la forma en que se propone regular los asuntos anteriores, pues esto desbordaría el propósito limitado de esta ponencia, sí me permito aseverar que es un acierto del Ejecutivo el proponer la autonomía de Pemex y buscar simultáneamente el implementar Prácticas de Gobierno Corporativo de calidad mundial. Debemos tener presente, por una parte, que el exceso de regulación opera en contra de la eficiencia y que el sano equilibrio entre ambos es lo recomendable y, por la otra, que la autonomía, de darse, será una conquista de general aceptación por parte de la sociedad, que debe traer aparejada una política adecuada de transparencia y rendición de cuentas; y también conviene señalar que el Comité de Transparencia y Auditoría (que posiblemente conviniese que estuviesen separados para mejorar su operatividad) debe apoyarse con comisionados independientes incorporados a su operación que profesionalicen su actividad y le den soporte a sus conclusiones. Y que se encuentre la fórmula para que las propuestas de los consejeros independientes no puedan ser rechazadas por el resto de los consejeros cuando se trate de asuntos en donde haya conflicto de intereses en las partes.
Respecto al Consejo de Administración, también ha encontrado general aceptación en Sociedad en Movimiento la propuesta de incorporar 4 consejeros profesionales e independientes que hagan contrapeso a los designados por el gobierno y por el sindicato, pues la experiencia pasada en base a los resultados obtenidos hasta la fecha, muestra un conflicto de intereses entre lo que conviene a la paraestatal y lo que desean los señores consejeros: Unos, el retirar toda la utilidad de Pemex hacia las arcas de la Secretaría de Hacienda, endeudándola para cumplir con este propósito irresponsablemente y debilitando su gestión en forma tal que estamos cerca de ser importadores netos de hidrocarburos dentro de pocos años y los otros, sirviéndose con la cuchara grande en lo que toca a sus sueldos, prestaciones, pensiones y transferencia de recursos. Esperamos que los consejeros profesionales e independientes, de ser aceptada la propuesta del Ejecutivo, vigilen los legítimos intereses de la paraestatal y de sus dueños, los mexicanos. Pareciera, por otra parte, que la representación sindical en el Consejo es excesiva y este exceso no se justifica.
Con el propósito de que sea más efectiva e independiente la gestión de los consejeros profesionales, recomendaría que éstos fueran propuestos al Congreso por la propia sociedad civil mediante mecanismos que garanticen el profesionalismo, la experiencia, y la ética de los candidatos. Esta propuesta podrían elaborarla un conjunto compacto de instituciones de investigación, de colegios de profesionistas, y de organismos profesionales, que pudiese definir la Ley. Llegó el tiempo que la sociedad sienta a Pemex como suya y que la transparencia y la rendición de cuentas esté a su alcance. Un canal de comunicación abierto entre Pemex y la sociedad resulta indispensable.
La transparencia, lo decíamos anteriormente, es sólo un medio para evitar la corrupción y debe ser un paso hacia la rendición de cuentas. No basta saber que el gasto se efectuó y que cuenta con la documentación comprobatoria, sino que es necesario conocer que estas erogaciones están alineadas con la estrategia, eficiencia y eficacia que requiere la paraestatal.
La competencia es la mejor fórmula para lograr eficacia, eficiencia y productividad, pues el que no alcanza éstas se queda en el camino; pero éste no es el caso de Pemex, pues, para bien o para mal, se trata de un monopolio de estado. Con mayor razón, debemos vigilar que nuestra paraestatal alcance la clase mundial de la que ahora está muy lejos debido a la corrupción y la ineficiencia operativa que caracteriza a muchas de sus operaciones y de la cual hemos dado cuenta en líneas anteriores.
Sería muy interesante que encontráramos respuestas objetivas y claras, a las causas por las cuales pierden tanto dinero nuestra refinerías y nuestras empresas petroquímicas ¿Por qué ellas pierden mientras otras empresas similares en el mundo tienen jugosas utilidades, incluyendo Deer Park en donde Pemex está asociada con capital extranjero en los Estados Unidos? (4) Veamos una comparación del margen variable de operación en dólares por barril.

¿Por qué Pemex produce 22.9 barriles diarios por empleado, mientras Petrobrás produce 28.6, PDVS 41.5 y ARAMCO 180.5? (5) ¿ y podríamos tener una larga lista de por qués y la exigencia como sociedad de que nos los respondan. Es una petición de la sociedad el que dentro del Comité de Transparencia y Auditoría se hagan comparaciones permanentes entre los índices de operación de Pemex – incluyendo las medidas de capacidad de utilización de las unidades productivas- y los de empresas similares en otras partes del mundo, con el propósito de luchar por alcanzar posiciones de avanzada... y que éstos índices se transparenten a la sociedad a través de la página web de nuestra paraestatal.
Mi experiencia de muchos años en el sector empresarial es que no sólo debe exigirse rendir cuentas –lo que es indispensable- sino transparentar y premiar los casos de éxito y divulgar las buenas prácticas tanto adentro –para que se imiten- como hacia afuera de la empresa. Crear una cultura de competencia y competitividad en donde los funcionarios y empleados capaces sean reconocidos y premiados, debe ser también una función de la Comisión de Transparencia.
La política de transparencia debe ser un eje transversal en el funcionamiento del sistema de gobierno corporativo y debe cubrir, entre otras cosas: el desempeño y las decisiones de los órganos de gobiernos; las relaciones internas en la paraestatal; las relaciones con clientes, proveedores y contratistas; las relaciones con el sindicato; y las relaciones con la sociedad, incluyendo en éstas los impactos a la ecología y las medidas para controlarlos.
La corrupción es un problema endémico de México que implica enormes costos para su desarrollo. De acuerdo al Indice de Percepción de Corrupción elaborado por Transparencia Internacional, México ocupa el lugar 72 entre 180 países, con una vergonzosa calificación de 3.5 sobre 10, debajo de, entre otros, Colombia (68), El Salvador (67) Cuba (61) Uruguay (25) y Chile (22).
Una encuesta realizada por el CEESP (6) confirma que el soborno en México continúa siendo una práctica a la que recurre un gran número de empresas para obtener favores de funcionarios públicos y otros, con el objetivo primordial de obtener contratos y ganar licitaciones, entre otras cosas. O sea, la corrupción no es privativa del sector público, también es del sector privado y de la sociedad en general, corrupción que se alimenta de un elevadísimo índice de impunidad, que, como lo dijimos anteriormente, alcanza hasta el 97%. Se debe legislar, como ya se ha hecho en otros países, para castigar la corrupción no sólo en el sector público, sino también en el privado que se coluda para su beneficio. Entendámoslo, la corrupción y la impunidad, se besan.
Pemex, de acuerdo a la información que aparece en su página web, está haciendo esfuerzos significativos en coordinación con la Secretaría de la Función Pública, para afrontar la corrupción e implementar políticas de transparencia y rendición de cuentas. Desconocemos los resultados alcanzados a la fecha, por lo que sólo nos resta exigir que se multipliquen los esfuerzos para alcanzar los propósitos de dichas políticas, que aún no parecen reflejarse en la realidad e impactar a la opinión pública.
Señores congresistas, el pronunciamiento de Sociedad en Movimiento que a través de un video aparece actualmente en su página web dice lo siguiente:
Foros organizados por el Senado, por la UNAM, por el Politécnico, y por la propia Sociedad en Movimiento a través de su página web, han ofrecido, en su conjunto, singulares y ricas propuestas para enriquecer la que presentó el Sr. Presidente Felipe Calderón.
Hemos escuchado de todo: Posiciones ideológicas y partidistas fuertemente arraigadas en el pasado; posiciones extremistas capaces de rechazar todo lo que signifique cambio; posiciones cuyo propósito es meramente político para derrotar las tesis de otro partido y conquistar adeptos; en fin, de todo ha habido en la viña del Señor.
Pero también hemos escuchado propuestas sensatas, constructivas, de gran visión, que indudablemente dan luz y enriquecen las tesis y propuestas que de buena fe se han presentado.
El debate, pues, en este último aspecto, ha dado los frutos deseados y Sociedad en Movimiento, promotor desde meses atrás de este camino, el de los debates y no el de las movilizaciones y la toma de tribuna, se siente satisfecha. El camino de la razón más que el de la presión, que a veces responde a intereses inconfesables, puede llegar a buen puerto.
Está a punto de terminarse, pues, la etapa de los debates, para entrar a una nueva, la búsqueda de los consensos dentro del Congreso.
Hacemos votos porque los señores congresistas:
1.- Se den cuenta de la enorme responsabilidad que tienen, no con sus partidos ni sus seguidores, sino con la sociedad mexicana, para impulsar la reforma energética que convenga a los intereses de ésta, la sociedad y de nadie más.
2.- Resistan las presiones públicas y privadas que sin duda recibirán a través de movilizaciones, de chantaje y de otras fórmulas más sofisticadas, para resolver lo que tengan que resolver teniendo presente que su misión es la búsqueda del bien común representado por los legítimos intereses de los ciudadanos a los que representan.
3.- Favorezcan las ideas, las mejores ideas y propuestas, vengan de quien vengan y de donde vengan, sin importar el partido ni la afiliación política del proponente, y sean sobre éstas como se construyan los consensos a favor de la reforma energética que finalmente se sujete a la aprobación del pleno.
México será otro con una buena reforma energética que sirva como motor del desarrollo, o con la ausencia de ella.
Los señores congresistas, y sólo ellos, tienen la respuesta en sus manos. Su responsabilidad es enorme. Confiamos que tengan la estatura y la visión de Estado para impulsar la reforma deseable y no sólo la posible; la que fortalezca a Pemex, nuestra empresa, y genere empleos y bienestar a los mexicano; la que sirva para atender, a través de la maximización de la renta petrolera, los ingentes problemas que tiene nuestro país en las áreas de salud, de alimentación, de educación, de pobreza y de infraestructura.
Si así sucede, se los reconoceremos, en caso contrario, como sociedad, se los demandaremos.
|