El Hierro de Escandinavia

Hace unos días encontré vuelos baratos  – característicos aquí en Europa-  por donde decidí  volar a Noruega desde aquí de Escocia, debido  a que hacia tiempo que no estaba en lo que se considera el país más avanzado en Escandinavia, algo que no es poca cosa, además de ser un país  muy hermoso en todos los sentidos, aunque debo decir que ha sido afectado recientemente por los efectos de la migración musulmana impuesta por el gobierno de Brúcelas.

Mi viaje consistió en visitar algunos puertos como Bergen y Narvik, puertos que no solamente son hermosos en si mismos sino que sus alrededores montañosos son difíciles de explicar con palabras ya que uno tiene que estar ahí para comprender  el verdadero significado de la palabra belleza.

Durante este viaje, estuve en lugares muy históricos donde cosas muy importantes sucedieron tal y como fue la contienda por Noruega durante la Segunda Guerra Mundial, un conflicto del cual no se habla mucho por alguna razón en particular que no conozco, algo que me parece verdaderamente extraño debido a que fue en Noruega y en sus mares donde se inicio la Segunda Guerra Mundial entre los aliados y los nazis, no en Polonia como muchas personas tienen la idea.

La contienda entre la Alemania Nazi y los aliados por Noruega fue una de suma importancia estratégica ya que quien obtuviera control de este país primero controlaría las operaciones del Mar del Norte, siendo esto algo que podría decidir el rumbo de la guerra.

La razón por la cual los aliados –principal y originalmente Winston Churchill- querían tomar control de Noruega, se debía a  dos razones principales: Interceptar de manera legar los suministros de hierro de Suecia para Alemania y mantener el punto de fuga del conflicto lejos del continente Europeo, particularmente lejos de Franca, y en el mar donde la Marina Real Británica siempre tuvo ventaja sobre los alemanes durante todo el conflicto.

Si esta misión se hubiera podido cumplir con éxito, la Alemania Nazi se hubiera quedado sin suministros de hierro vitales para la continuación de la guerra y se hubiera tenido que rendir, por lo que era absolutamente necesario tomar la iniciativa. Además, si es que los alemanes pudiesen controlar  Noruega, podrían dominar el flujo de suministros en el Mar del Norte mediante la implementación de operaciones submarinas.

Desde que Hitler invadió Polonia, Winston Churchill había decidido que era imperativo tomar control de Noruega lo más pronto posible, sin embargo el congreso aliado no veía el valor estratégico de dicha nación, además que el gobierno  Noruego quería permanecer neutral y no provocar a los alemanes con presencia británica en sus tierras. Por esta razón tardo mas de ocho meses en poder lanzarse operaciones en aquel país.

Al el gobierno Nazi ver estos titubeos, lanzaron una operación relámpago vía Dinamarca donde rápidamente tomaron control de Sucia y entraron en Noruega por la fuerza  tomando control del lejano norte y sus vitales suministros industriales que les serian tremendamente útiles en la futura guerra con la Unión Soviética, quien había recientemente peleado contra Finlandia  muy cerca de ahí.

Tropecé de nuevo y con la misma piedra

¿Han escuchado la canción de Alicia Villarreal en la que dice que tropezó de nuevo y con la misma piedra? Pues quiero confesarles que es el himno de mi vida. No sé por qué no aprendo con cada experiencia mala que tengo en el amor, siempre termino con el corazón roto y sabiendo que la culpa fue mía, por no aceptar mi realidad. Pero bien dice un dicho: nadie aprende en cabeza ajena. Así que por más consejos que me diera mi familia o amigos, hacía lo que mi corazón dictaba, incluso desechaba a la razón apagando mi cerebro, es decir, actuaba por impulso.

La realidad es que me enamoro muy rápido, o creo estarlo por el simple hecho de que una mujer me habló bonito, cuando la realidad es que la gran mayoría de veces que se me acercaron chicas muy guapas en la Universidad era para pedirme favores o algo tan simple como la tarea, la cual les pasaba, me era imposible negarles algo. Después intentaba hacer mi lucha, conquistarlas aunque supiera que estaba fuera de mi liga. Algunas me rechazaban tajantemente aplicando el ‘te quiero como amigo’, ya saben, para que uno siga ahí, intentando, con una llama de esperanza. Te seguirán hablando bonito, teniendo algún gesto coqueto, pero no, jamás te aceptarán como novio.

Otras me daban largas, algo así como decirme que creían que sentían algo por mí pero que no estaban seguras de tener algo serio, pero que podíamos seguir siendo amigos para conocernos mejor y quizá en un futuro muy, muy lejano, podríamos ser pareja. Es básicamente lo mismo que antes, pero con más mentiras, pues en verdad ilusionan y a la mera hora todo se resumirá en un rotundo no.

Bueno, la verdad es que después de haber pasado por este tipo de mujeres y darme cuenta de su modus operandi, volví a caer en las garras de una de estas chicas. Todo pasó en mi trabajo, cuando vi a una chica muy guapa, que trabajaba en otra área, muy estresada, aventando sus cosas y farfullando no sé cuántas groserías. Así que me le acerqué con la intención de ayudarla, pero la realidad es que quería quedar bien para que me notara y quizá poder iniciar la conquista. ¡Alerta! Gritaba mi cerebro, pues iba a dar pie a iniciar una relación como con las otras chicas, pero apagué la alarma de mi cerebro y seguí con mi plan. Le ofrecí mi ayuda, ella se negó, insistí al grado que la aparte con delicadeza del teclado y comencé a terminar su trabajo, ya no le faltaba mucho. Ella sonrió y de ahí en adelante platicamos más seguido. Sí, ella va a mi escritorio, me dice que cómo me fue, cómo dormí, unas tres o cuatro preguntas antes de pedir el favor que necesita. Claro que no me negué, siempre fui muy servicial. El resto de la historia ya lo sabrán.

Después me enteré que el día que la vi estresada y enojada era porque su novio la había engañado, lo cachó besándose con otra a las afueras de uno de los hoteles de Reforma, y para colmo, lo perdonó dos semanas después, aun cuando coquetea conmigo. Así que tropecé de nuevo, y de nuevo, y de nuevo con la misma piedra.